675 años de Feria, un certamen único que ha hecho historia

Especial 675 edición

Esta cita única conserva sus raíces y tradición, pero ha evolucionado para satisfacer las necesidades actuales y dar respuesta a las expectativas del público, características que le han otorgado distinciones de carácter nacional e internacional

La Feria de Todos los Santos cumple este año su 675 edición, una cifra para celebrar y recordar todo lo que desde el punto de vista institucional, vecinal y turística se ha conseguido a lo largo de todo este tiempo. Desde que en 1376 el monarca Pedro IV de Aragón otorgara en Cocentaina el privilegio de poder celebrar esta feria anual muchos han sido los expositores, espectáculos, exposiciones y eventos que han dado vida a esta cita que, año tras año, ha ido evolucionando para satisfacer las necesidades de los tiempos y dar respuesta a los miles de visitantes que le dan vida.

La Feria fue en sus inicios una oportunidad laboral y económica para productores, comerciantes y compradores que durante los catorce días que duraba el certamen podían realizar sus transacciones e intercambios sin represiones por parte del rey. Un hecho que, poco a poco, se convirtió en reclamo y la hizo crecer, por lo que pasó de estar centralizada en la plaza de la Villa en el siglo XIV a extenderse por todas las calles de Cocentaina en el siglo XVII. Fruto de su crecimiento, en el siglo XVIII, más concretamente en 1768, fue capaz de convertirse en la feria más grande del Antiguo Reino de Valencia, lo que ya acuñó su magnitud. 1795 dejó de celebrarse por San Miguel y se instauró en las fechas actuales, lo que le dio el nombre de «Feria de Todos los Santos».

A diferencia de muchas otras que han ido desapareciendo a lo largo del siglo XIX, la Feria de Cocentaina ha ido asentando y haciendo historia tanto en actividades como en programación e infraestructuras. La inclusión del mercado medieval en los años 90 fue uno de estos símbolos de expansión que con el paso del tiempo se ha ido maximizando y es ya una de las señales de identidad del certamen. Pero, sin duda, el año 2000 fue el inicio de la sectorización comercial de la Feria y un punto de partida para la inclusión de nuevos sectores, así como para dar un salto hacia la digitalización.

A lo largo de estos años, el Consejo de Feria también ha sido uno de los pilares clave para que el certamen evolucione y que cada año se suman nuevas actividades y se consolide todo lo que poco a poco se va uniendo al programa de actos. La Feria, además de un escaparate comercial, sirve para difundir la cultura contestana para que turistas y visitantes conozcan la esencia del municipio que se recoge en gran cantidad de actividades y exposiciones culturales que se llevan a cabo durante los días de celebración del evento.

Fruto de toda esta trayectoria, los cambios y de la adaptabilidad, así como su esencia, la tradición y el trabajo que institucionalmente se ha realizado, en 2018 la Feria consiguió uno de los distintivos más importantes: Bien de Interés Cultural ( BIC), un hecho que la convirtió en patrimonio de toda la Comunidad Valenciana, un distintivo al que le sucedió la declaración de Fiesta de Interés Turístico Internacional, dos menciones que sin duda atesoran su trayectoria y la han llevado a lo más alto del calendario festivo, tanto a escala nacional como internacional.

«Muchos años de trabajo que han dado sus frutos y que han hecho que este año celebramos 675 años de nuestra Feria de Todos los Santos, un evento muy querido por todos los contestanos, pero que también ha logrado conquistar al público que nos visita tanto a escala nacional como internacional. Sin duda hemos sabido conservar su esencia, pero también hemos evolucionado con el paso del tiempo para adaptarse a los cambios y que los visitantes que acuden a Cocentaina año tras año vean que seguimos trabajando para hacerlo crecer y que continúe en el más alto».