La Fira de Cocentaina busca formatos alternativos a la celebración tradicional

Trabaja en tres posibles escenarios, según evolucione la pandemia, con soluciones adaptadas a cada uno de ellos.

El Ayuntamiento de Cocentaina y, concretamente, su concejalía de Fira baraja diferentes escenarios ante la situación sanitaria provocada por el Covid-19 y trabajan en el desarrollo de formatos alternativos para celebrar la 674 edición de la Fira de Tots Sants en este año 2020. Garantizar la seguridad y preservar la salud de todos los asistentes será, sin duda, la prioridad a la que, además, se suman las restricciones de aforo, distancia interpersonal y desinfección de todas las instalaciones. Unos condicionantes que hacen necesario un replanteamiento en la organización y celebración de este evento tal y como lo conocíamos hasta la fecha.
La concejala de Fira, Eugenia Miguel, se estrena en el cargo con un reto inimaginable hace un año, cuando arrancaba la legislatura. Durante estos últimos meses, el departamento de Fira ha estado haciendo un seguimiento exhaustivo de la evolución de la pandemia. En este sentido, y con los datos con los que cuentan actualmente, se ha decidido trabajar en tres escenarios posibles para mantener viva la edición de esta 674 Fira de Cocentaina. Según ha explicado la concejala, “el formato tal y como lo conocemos está totalmente descartado. En esta nueva realidad que nos deja la crisis sanitaria que estamos viviendo, no podemos asumir el volumen de personas asistentes y participantes que teníamos hasta el pasado año, ni garantizar la distancia de seguridad. Sin embargo, tenemos otras opciones que supondrían no dejar vacía de contenido esta Fira 2020”.
Esta decisión es fruto del consenso trabajado con todos los grupos políticos en la Comisión de Fira. También ha sido expuesta en el Consell de Fira coincidiendo, todos los agentes implicados, en la necesidad de encontrar alternativas al formato tradicional para poder seguir adelante con la celebración.
En el caso de que la solución de la pandemia evolucione de forma positiva en España y podamos mantener esta situación que vivimos desde que acabó el estado de alarma, “celebraríamos la Fira con un formato mucho más reducido, con zonas acotadas en diferentes partes del pueblo y con aforos controlados” explica la edil de Fira. Si la cosa empeorara y tuviéramos que volver a un estado de alarma en alguna de sus fases (siempre que no sea el confinamiento total), estamos estudiando la forma de poder celebrar actividades culturales y alguna comercial como exposiciones o venta de productos locales, de forma muy restringida en cuanto a presencia y combinándolo con un gran apoyo digital, en todas las plataformas y formatos de los que podamos disponer: web, redes sociales, aplicación o eventos virtuales. Por último y si se diera la situación a la que nadie desea volver, es decir, tener que confinarnos de nuevo, “mantendríamos un formato digital. Estamos trabajando en todas las posibilidades que nos ofrece la tecnología para presentar una versión online de la Fira de Cocentaina” ha señalado Eugenia Miguel.
La alcaldesa de Cocentaina, Mireia Estepa ha ofrecido una visión en clave estratégica y económica de lo que supone la celebración de este evento para el municipio. “La Fira es un dinamizador económico excepcional no solo para Cocentaina, sino para municipios de alrededor y para los expositores, para quienes este evento supone una fuente de ingresos muy importante de sus respectivos negocios”. Y ha seguido, diciendo, “con la situación que hemos vivido y con unas previsiones económicas muy preocupantes, tenemos que hacer todo lo que esté en nuestra mano, respetando por supuesto las medidas de seguridad y prevención establecidas, para conservar el dinamismo de la riqueza de nuestro pueblo”.
La Fira de Cocentaina, ha llegado hasta aquí a través de siglos, pestes, epidemias, guerras, conflictos sociales, épocas de paz y de progreso y, sobre todo, por la voluntad decidida de un pueblo que, sin olvidar el pasado, busca con trabajo un futuro de superación y de integración social. El evento es un fiel reflejo de este espíritu luchador, de la evolución a través de los siglos, de la adaptación a los tiempos. Lo que era un mercado comarcal agrícola y ganadero se ha convertido en un escaparate de las actividades agrícolas y ganaderas de siempre, junto a la exposición de maquinaria agrícola y medios de automoción, actividades artesanales, mercado árabe, mercado medieval, exposición tecnológica, turística y un sinfín de actividades complementarias. Ahora es el momento de redefinir cómo será la Fira en esta nueva realidad.