La Fira es la historia misma de Cocentaina. No en vano arranca en 1346 gracias al privilegio otorgado por Pere el Cerimoniós (II de València y IV de Aragó) para celebrarla y ha continuado organizándose hasta nuestros días gracias a la estima a la tierra y a las tradiciones, al espíritu dinámico y emprendedor del pueblo de Cocentaina.

Año tras año celebramos una nueva edición, porque hemos llegado hasta aquí a través de siglos, pestes, epidemias, guerras, conflictos sociales, épocas de paz y de progreso y, sobre todo, por la voluntad decidida de un pueblo que, sin olvidar el pasado, busca con trabajo un futuro de superación y de integración social.

El paso del tiempo ha incidido en el contenido de la Fira, y lo que era un mercado comarcal agrícola y ganadero se ha convertido en un escaparate de las actividades agrícolas y ganaderas de siempre, junto a la exposición de maquinaria agrícola y medios de automoción, actividades artesanales, mercado árabe, mercado medieval y otras actividades que reúnen, durante tres días, más de cuatrocientos expositores, que provienen de todo el Estado español, con una afluencia de público que, con toda seguridad, supera los tres cientos cincuenta mil visitantes a la Feria de Cocentaina.

Esta movilización ha tenido una especial incidencia en los últimos años, en los que hemos contado con una mejor gestión y publicidad, así como con la dedicación de más medios para el municipio, junto con la buena e inestimable ayuda de diferentes instituciones públicas y de otros organismos preocupados por el fomento y la conservación de nuestras raíces, pero también para las actividades creadoras relacionadas con la agricultura y el comercio.

Y, finalmente, como fenómeno de nuestro tiempo, cabe destacar el acompañamiento de actos culturales y deportivos que son una muestra de la fuerza movilizadora de la Fira, entre los que podemos destacar las exposiciones, la feria del libro, los certámenes corales , la feria de atracciones para los más pequeños, las exhibiciones de monta y doma, los conciertos de música, los populares desayunos de Feria, las actuaciones de grupos de danzas, actuaciones diversas en las calles, malabares, talleres demostrativos (herreros, telares, enea, pan, etc.), exposición y muestra de cetrería... que han convertido la Feria de Cocentaina de interés turístico nacional.